LOS QUE HACEN LOS MONITOSEs hora de más elementos técnicos. Recuerden que los artículos de elementos técnicos van insertados cada cierto tiempo entre los demás de historia del cómic, así que si quieren leer los anteriores denle click a la etiqueta del mismo nombre. Es hora de entrar de lleno en el proceso de elaboración del cómic. Veamos las etapas y personas involucradas.
El primer escalón sería el autor completo. Llamamos autor completo al que realiza la labor de escritor y dibujante en un cómic, pero en algunas ocasiones también se extiende al color y los textos. Por cuestiones más bien comerciales, dentro de las grandes editoriales yanquis, la figura de autor completo se ha ido perdiendo y es que la industria no se puede dar el lujo de arriesgarse a retrasos (que de todos modos pasan).
Dentro de las tiras cómicas, el autor completo sigue siendo el protagonista común, anque ya había división de trabajo desde el principio, como en el caso de Lee Falk, creador de Mandrake el Mago y El Fantasma, que era incapaz de sostener el lápìz y se dedicaba sólo los guiones.
En los primeros cómics también hubo muchos autores completos, pero que contaban con ayudantes para el trazo o el entintado (o como vimos con Bob Kane, que hasta los guiones terminaban).
En el cómic underground o con editoriales no tan comerciales, es más común ver que alguien haga el guión, el dibujo y hasta sigan haciendo la letra a mano (por si alguien no lo sabe, él del ejemplo es el Caragrillo, léanlo en el blog de Diego).
En las grandes editoriales, que se permita a alguien ser autor completo de un cómic, requiere no sólo de talento sino también de cierto prestigio, como por ejemplo, um, no sé, ¡ah sí! Howard Chaykin.
El cómic europeo y el japonés dan más cabida a que el creador se involucre en todo el proceso. Aunque en el caso de los nipones hay que resaltar que el concepto de autor completo está muy viciado. Veran, en Japón todos los trabajos son firmados por un autor único, el creador del concepto, con todo y que muchos de ellos trabajen con un estudio de producción que, muchas veces, se la rifa más que él (o ella).
Hay autores de manga, y no es broma, que sólo dibujan a los personajes centrales y escriben los textos, mientras que sus ayudantes dibujan todos los fondos, los globos de diálogo, los márgenes de la viñeta, ponen tramas de grises y agregan onomatopeyas y efectos. Si toman en cuenta que al asistente sólo le llegan unos monitos flotando en una hoja en blanco y ellos tienen que poner el resto, respetando el trazo original, ya pueden imaginarse la friega que representa.
En los próximos elementos técnicos veremos al guionista, pero la próxima semana continuaremos con más historia del cómic. Y antes de irme, exijo que Vonice explique esta fotografía.