MES DE SPIDERMAN (1)
Agosto
de 1962, una fecha escrita con letras de oro en la historia del cómic
mundial, porque fue el mes en que nació el supehéroe más popular
del planeta: Spider-Man (aunque yo siempre lo escribo sin guion por
familiaridad, jo). Ya hace tiempo hice una serie de tres post
dedicados a la historia sin su creación, así que sólo iba a
mencionar de pasada la festividad, pero después pensé que el
personaje no volverá a cumplir 50 años de existencia y seguro no
estaré por aquí cuando alcance los 100... quizá cuando festeje sus
75, pero no sé si tendré las condiciones físicas o mentales para
andar haciendo un post cuando eso ocurra... y eso si sobrevivimos
cuando este año 2012 termine. Como sea, el chiste es que no sabemos
cuando nos lleve la calaca, así que es mejor festejar cuando se
puede y por la autoridad que me conceden las República Poleñas
Unidas decreto éste como El Mes de Spiderman... seguro Marvel Comics
sólo esperaba mi anuncio para unirse a las celebraciones.
Como ya
saben, Spiderman fue creado por Stan Lee y Steve Ditko, no por Jack
Kirby sin importar que él pelee que Ditko partió de su idea. El
boceto de Kirby era un Capitán América con una araña en el pecho,
Steve Ditko lo rehizo totalmente, no conservó nada de la idea
original ni siquiera la constitución física del héroe, pues él
siempre le dio la apariencia adolescente marcada bajo las mallas, no
como en el dibujo de Kirby donde era un adulto grande y musculoso.
Ya
sabemos que la primera aparición del héroe arácnido fue en la
revista en decadencia Amazing Fantasy #15, con fecha de agosto de
1962 y Stan Lee sostiene que la única razón por la que le
permitieron incluir el relato era porque ya estaba predeterminado que
sería el último ejemplar de la serie; Dios bendiga entonces las
publicaciones con bajas ventas, porque la cancelación inminente
permitió que viera la luz el mejor origen de un superhéroe que
jamás se haya escrito. Ya antes les hablé también del impacto
original de ese relato, diluido con el tiempo debido a que nos lo han
recontado una y otra vez, pero nuevamente los invito a olvidar todo
lo que saben y ponerse por un momento en los zapatos de los lectores
primigenios de esa época; piensen por un momento en lo que fue
llegar a esa última página y descubrir que el tipo que mató al tío
del protagonista -algo que de entrada jamás pasaba- era el mismo
rufián que Peter Parker dejó escapar. Un giro totalmente
inesperado, un golpe directo al cerebro del lector y el inicio de una
leyenda que a la fecha continúa.
No había internet, no había foros
de discusión o siquiera círculos de lectura dedicados a cómics, si
la historia trascendió fue gracias a los comentarios boca en boca
que invitaron a los fanáticos a comprar cuanto antes el ejemplar
citado y escribir a Marvel para exigir más del trepamuros. Pasaría
casi un año para que volvieran a ver a Spiderman, pero sería en su
propia publicación, que antecedía su nombre con el calificativo
Amazing, costumbre de Stan Lee y que él mismo reconoce como uno de
sus grandes aportes a la industria comiqueril, pues dotar a sus
héroes de frases admirativas como Mighty, Invincible o Incredible,
separó todo lo que tenía que ver con Marvel de los productos de la
competencia y, en la mente de los lectores, los ubico en otro
estrato, en un nivel superior. Cosa curiosa, en ese emblemático
número 1 de Amazing Spider-Man nuestro héroe enmascarado se
encontró con los 4 Fantásticos, primeras creaciones de la naciente
era Marvel y que hasta entonces parecía que se convertirían en
emblemas de la compañía, quizá cualquiera habría apostado hasta
ese día en que la Mole sería la mascota oficial que veríamos en la
papelería del Bullpen; pero sería ese novato con traje entelarañado
quien los haría a un lado y, contrario a su timidez dentro de la
historia, llegaría a exigir su lugar como el ser ficticio más
importante de Marvel.
Los Fantásticos estaban destinados a ser
aliados, amigos y hasta compañeros de equipo del tejeredes, no así
el Camaleón, su primer villano en ese histórico número 1 y del
cual no hablaré mucho, no sólo porque no es tema del post sino
porque reconozco que jamás me ha gustado. Razones similares me
llevan a pasar por alto al villano del segundo número de Amazing, el
Buitre, un maloso que ha estado presente en los 50 años de
existencia de Spiderman y protagonista de varias sagas, pero que
siempre me ha resultado por demás patético aun en sus momentos más
brillantes (no me interesaba ni cuando lo escribía el maestro JM
DeMatteis). Como dato curioso hay que decir que, al parecer, el
Buitre sería el villano de Spider-Man 4, la película de Sam Raimi
que jamás vio la luz a causa de sus constantes
discusiones con los productores. En esa época aun era algo novedoso
que una historia durara las 24 páginas que componían un cómic, los
dos primeros números de Amazing incluían dos relatos cada uno, y
ese segundo número incluyó además del encuentro con el Buitre una
segunda trama, donde hizo su aparición Tinkerer, que compartía con
el Buitre el detalle de ser viejo y depender de su ingenio; llegaría
a ser una figura temible en los primeros años del Araña debido a
que se convirtió en el principal proveedor de equipo y armamento
para otros villanos.
Si el número 2 de Amazing nos presentó uno de
los villanos que menos me agradan, el siguiente ejemplar contó la
presentación de mi antagonista favorito de todos los tiempos, el
temible Doctor Pulpo. El verdadero archienemigo arácnido hizo su
debut en ese número donde nos narraron el trágico accidente con
radiación que fusionó cuatro brazos metálicos al arrogante (aunque
maltratado) genio científico Otto Octavious; para su sorpresa, esto
también le dio control mental sobre sus nuevas extremidades y para
terror de todos los lectores, lo vieron caminar sobre ellas, como
terroríficos tentáculos que desgarraban el acero como papel.
Spiderman, hasta entonces victorioso y seguro de sus capacidades,
sufrió su primer y vergonzosa derrota bajo las escalofriantes manos
del Doctor Pulpo, que se regodeaba de su grandeza, mientras el
arácnido consideraba el retiro debido a la frustración e
impotencia. Recuerden lo que dice el canon: un héroe es tan grande
como el villano que enfrenta. Y es por eso que la aparición del
Doctor Pulpo es un hito en la vida de Spiderman, porque fue el primer
gran reto, el rival invencible y, curiosamente, Peter Parker obtuvo el valor para volver a enfrentarlo por la inspiración que le dio la
Antorcha Humana, quien con el tiempo se convertiría en su mejor
amigo dentro del medio superheroico.
El Araña venció finalmente a su
mayor rival, con una mezcla de inteligencia y fuerza, dando lugar a
una nueva milestone de la historia comiqueril; sería canalla de mi
parte no invitarlos a leer la excelente revisión del origen del
personaje que surgió de la mente de Zeb Wells en la miniserie
Spider-Man/Doctor Octopus: Year One, que agrega elementos sombríos e
impactantes al pasado de Otto Octavious y que lo plantean como la
contraparte perfecta de Peter Parker, igualmente brillante pero con
una formación familiar que lo llevó a la locura. El número 4 de
Amazing Spider-Man presentó a otro villano emblemático de la serie
aunque a título personal me resulta indiferente, Sandman o el
Arenero -aunque tras la tercer película del arácnido algunos le
digan el Hombre de Arena-, en la más pura escuela creada por Stan
Lee era un producto más de los accidentes radioactivos, ciencia a la
que debemos casi todas las aberraciones malignas de los años sesenta
y setenta, al ser una materia totalmente nueva e impredecible en la
mente de los fanáticos.
Y si alguien aun tenía duda del nivel de
héroe de Spiderman, para el número 5 de su serie lo enfrentaron a
quien ostentaba el título del villano más peligroso de la empresa,
el Doctor Doom; en una historia que combinaba el humor y la acción,
el terrible dictador de Latveria se vio obligado a huir del combate,
sin dejar duda del triunfo arácnido. Quizá sorprenda a algunos que
un fanático arañoso como yo odie a algunos de sus villanos, pero
así es, incluso diría que los villanos que más odio son de la
galería arácnida -a ver si pronto hago mi lista de Villanos menos
Chipocludos para darles un orden- y en el número 6 de Amazing
Spider-Man surgió otro de ellos, Lizard o El Lagarto, que pese a su
enorme tradición a mí jamás me gustó. Su nombre verdadero es
Curtis Connors aunque curiosamente en distintos periodos han cambiado
su apellido por Conners, el mayor experto en reptiles del universo
Marvel y que, siguiendo otra tradición instaurada por Stan Lee, era
un villano trágico, que nunca quiso ser malo pero al tratar de
ayudar a la humanidad con su descubrimiento terminó transformado en
un reptil antropomorfo... aunque hay que decir que si no hubiera
querido ser el primer beneficiado experimentando en sí mismo, nada
de eso habría pasado.
Un detalle curioso de ese número es que llevó
a que Peter Parker y J.J. Jameson hicieran equipo en la investigación
del caso, aunque fuera sólo por unas páginas, pues en cuanto pudo
el joven héroe se deshizo de él para que no estorbara en su
verdader misión de salvar al trágicamente transformado doctor
Connors. Jameson es el más grande rival de Spiderman fuera de los superpoderosos, editor del Daily Bugle o diario El Clarín;
jugó un papel muy importante en los años de formación del héroe,
pero de un modo muy divertido, pues lo odiaba, pero las
circunstancias siempre lo llevaban a depender de él o de su alter ego, Peter Parker, que lo proveía de las fotos que mantenían
su campaña anti-arácnida; aunque en la actualidad es triste no
verlo tan cómico como en sus inicios, su seriedad y tragedias son el
precio inevitable que debemos pagar a medida que un personaje crece y
se desarrolla y, bueno, tampoco es que los momentos graciosos hayan
desaparecido. Es destacable que los personajes secundarios de la
época inicial del Araña sigan vigentes en su mayoría (algo que
sólo ocurre en otros casos icónicos como el de Superman), por
ejemplo, Flash Thompson, Betty Brant y Liz Allen, que en un caso
parecido al de Curt Connors, suele cambiarle el apellido por Allan.
Con dos de los antes citados, Peter tuvo sus acercamientos
románticos... No, no fue con Flash, sino con Liz y Betty, sentando
las bases del primer triángulo romántico en la vida del
adolescente, con la primera representando el amor juvenil platónico
y la segunda siendo su primera relación real y eternamente condenada
al fracaso por el obstáculo insuperable de su doble vida heroica.
Stan Lee había escrito todos los géneros literarios, incluido el
romance, conocimiento del que echó mano para desarrollar los líos
amorosos de Peter, sello que diferenció su vida romántica de la de
los demás héroes establecidos; y es que el Hombre Araña del
vecindario nunca tuvo su Luisa Lane, su mujer única destinada a
estar por siempre a su lado, al contrario, tuvo que experimentar,
cortejar y sortear obstáculos sin fin en cada una de sus relaciones,
o sea, como cualquiera de nosotros, lo que una vez más lo acercó al
lector y le hizo sentir que cada adolescente era un Spiderman en
potencia. Ese es el secreto del Araña, que siempre lo hará ser el
héroe más popular de todos los tiempos: muchos soñarán con lo
bueno que sería tener la omnipresencia de Superman, la imagen de
Batman, la inteligencia de Ironman, la fuerza de Hulk o hasta la
fiereza y el horrible peinado de Wolverine, pero son inalcanzables
(el peinado del garritas es posible pero hay que ser idiota para
usarlo) y no por sus poderes sino por sus características de origen,
que los alejan más y más del ser humano promedio, mientras que aun
sin poderes todos podemos alcanzar el heroismo de Spiderman sólo
haciendo lo correcto. Hasta aquí por hoy, más datos del Araña en
el próximo post cuando continuemos con las celebraciones del mes de
Spiderman, adiós.









