¡TE
LA COMPRO!
Saludos,
paisanos. Hoy tendremos una edición especial de franquicias.
Comencemos con Thundercats, la serie animada ochentera, que tuvo una
segunda versión hace más de un año. Haciendo un poco de historia,
su primera adaptación en cómics fue precisamente en su época de
esplendor, 1985, y corrió a cargo de Marvel, a través de su
sello Star Comics, no eran adaptaciones de los capítulos de la
caricatura pero tampoco innovadores y pese a todo tuvo el mismo éxito
que la animación y se fue diluyendo al mismo tiempo que ella. Dato
curioso: Marvel UK sacó una serie en el Reino Unido que no sólo
reeditaba el material gringo, también historias nuevas y en un caso
parecido al de Transformers, crearon un universo propio y muy
diferente. Eso fue en el pasado, pero ya saben que lo que nos importa
ahora son los dosmiles, así que veamos lo más reciente en la
franquicia de los Thundecats. Como parte de la ola nostálgica de
principios de siglo, la editorial Wildstorm compró la licencia en
2002 y sacaron una miniserie llamada Reclaming Thundera, que
continuaba donde la serie animada se quedó, con interesantes giros,
destacando que Lion-O queda atrapado en el Libro de los Augurios y
Felino y Felina son seducidos por el lado oscuro y se unen a Mumm-Ra.
Esta trama es la base de las siguientes dos miniseries. En la primera
de ellas, The Return, pasan varios años hasta que Lion-O consigue
escapar del libro y Thundera es un mundo esclavizado por su
archienemigo. En la siguiente miniserie han pasado aun más años,
mostrando el líder militar en que Lion-O se convertirá. Aunque
exitosas en ventas, las miniseries dividieron opiniones entre los
fanáticos más recalcitrantes por su tono rudo (violencia y sexo implícito). Para evitar
críticas, sus siguientes cómics (dos miniseries y cuatro one-shots)
fueron más ligeros y ubicados en el universo de la serie animada.
Aprovechando que Wildstorm era parte de DC, hubo un crossover con Superman en 2003. En 2004 apareció su último cómic y
desde entonces la franquicia permanece desierta en América, en
Europa hubo una historieta basada en la segunda versión animada. En
México, Editorial Vid sacó algunos de esos cómics, pero no sé
cuáles.
Por otro lado tenemos Macross, la animación japonesa de
culto, que también fue la sensación gringa en los ochenta bajo el
nombre Robotech, aunque es una historia truculenta su paso a Estados
Unidos, porque adaptaron tres series diferentes en una sola, pero eso
no importa para este post. Curiosamente, el primer cómic de Robotech
apareció un año antes de que la caricatura invadiera la televisión
yanqui, en 1984, y estuvo a cargo de DC Comics; no estaba basada ni
en la animación ni en el manga original sino en la línea de
juguetes, por lo que su único punto en común fue el nombre. Dato
curioso: se dice que la productora Harmony Gold presionó a DC para
que dejaran de imprimir y no se aprovecharan del éxito que esperaban
cosechar con la serie animada, pero dudo que una editorial con el
colmillo de DC hubiera cedido, al parecer el motivo fueron las bajas
ventas. Ya con permiso de Harmony Gold, la editorial independiente
Comico lanzó una línea de cómics en 1985, que eran adaptaciones
directas de los capítulos de la caricatura; sacaron unas pocas
historias originales, pero no aportaron gran cosa. A principios de
los noventa, Malibu Comics compró los derechos de Robotech, bajo su
sello Eternity, comenzando con una adapatación de Robotech: Los
Centinelas, una película hecha en Estados Unidos (es horrible) y
creando un universo propio a partir de ella, hasta que Malibu fue
comprada por Marvel y no renovó el contrato. Una cuarta editorial
independiente, Academy Comics, compró los derechos y continuó el
universo de Malibu, incluso con los mismos autores, aunque sólo
soportaron dos años (94-96) y no fue su culpa, tenían buenas
ventas, pero Harmony Gold recibió una mejor oferta económica de
Antartic Press y resultó un error, porque no hicieron nada bueno y
tan sólo un año después dejaron de publicar. Llegamos a lo que nos
importa para este post, que es la década pasada, específicamente
2002, cuando los derechos de Robotech fueron adquiridos también por
Wildstorm. Las miniseries publicadas por esta empresa eran nuevas,
ignorando el universo expandido de las otras editoriales; la primera
fue From the Stars, una precuela de la serie animada, con guiones que
se tomaron muchas libertades y no fueron del agrado de los fanáticos.
Las siguientes miniseries también buscaban expandir momentos
narrados en la caricatura y su recepción fue mejor pero sin llegar a
ser éxitos. Su último cómic en 2006 fue una precuela para la nueva
película animada de la franquicia que estaba por lanzarse; pasó sin
pena ni gloria y el estatus actual de la licencia es desconocido. En
México, Editorial Vid publicó la primera miniserie de Wildstorm y
creo que no hubo más.
Sigamos hablando de robots, pero ahora de
Voltron, caso parecido al de Robotech, aunque con mayor injerencia de
los gabachos, resultando un híbrido de guiones gringos, dibujos
japoneses, mucha censura y harta popularidad en los ochenta; en
México sería enemiga jurada de Mazinger Z (jojojojo). Fue lanzada
en 1984 y tuvo una adaptación en papel un año después por cortesía
de Charlton Comics de sólo 3 números; así pasamos a lo que nos
importa ahora: el año 2002, cuando Devil's Due adquirió los
derechos de Voltron y lanzó una miniserie de 5 ejemplares, a medias
con el estudio Dreamwave, que respetaba los personajes originales de
la primera serie (al igual que Robotech, la segunda temporada de
Voltron en Estados Unidos era una caricatura japonesa totalmente
diferente) pero con un nuevo motivo para haberlos reunido. La leí y
como todo lo de Dreamwave tenía buen dibujo, excelente coloreado y
guion soporífero. En el último número anunciaron una serie regular
que no despertó el interés de nadie y se canceló antes de un año.
Parecía el fin, pero regresó la ola
nostálgica en series de televisión y películas, despertando un nuevo
interés en clásicos como Voltron y Devil's Due, aprovechando que
aun tenía los derechos, sacó una nueva miniserie en 2008 junto con
un recopilado de todo lo antes publicado. Incluso la miniserie de
2002 fue convertida en un cómic animado, que se puede conseguir en
la página de Devil´s Due o en algunas tiendas, pero no sé si
también en nuestro país. Actualmente los derechos de Voltron
pasaron a Dynamite Entertainment -ya saben que esos compran cualquier
cosa- y al parecer tienen varios planes en marcha... a ver si es
cierto. Creo que nada de Voltron se publicó en México y no nos
perdimos de nada.
Vamos con otro clásico ochentero, Masters of the
Universe o Los Amos del Universo y es un caso muy interesante porque
fue de la mano de los cómics desde el primer minuto. Verán,
originalmente se trataba de una línea de juguetes creada en 1981
por la empresa Mattel, que combinaba la estética de los bárbaros
con alta tecnología pero, para darle más atractivo, los muñecos...
digo, figuras de acción, incluían un pequeño cómic donde nos
narraban su historia. Así conocimos los dos bandos de este
enfrentamiento, desarrollado en el planeta Eternia: los buenos
dirigidos por el guerrero bárbaro He-Man y los villanos liderados
por el señor de la guerra Skeletor, cada uno poseedor de una espada
que, al combinarse, formaban una tercera más poderosa, que también
servía de llave para las puertas del castillo Grayskull, fuente de
un poder que convertirá a una persona en el Amo del Universo. Ante
el éxito de los juguetes, DC Comics compró los derechos un año
después para producir una miniserie, donde ampliaban y corregían el
mito, por ejemplos, en los cómics de los juguetes, Eternia alguna
vez fue un mundo tecnológico que quedó convertido en reino bárbaro
por culpa de una guerra apocalíptica, mientras que en la miniserie
siempre fue un mundo que combinaba ciencia y fuerza bruta; además,
originalmente He-Man era una sola persona, mientras que aquí el
príncipe del planeta, llamado Adam, se transformaba en ese guerrero
con la magia de Grayskull. Esa miniserie sería la base de la
caricatura de 1983 que terminaría de colocar los Amos del Universo
en las frágiles mentes de los niños ochenteros y sangrar sus
bolsillos... sí, yo era uno de ellos. Superman y He-Man tuvieron un
crossover por ese entonces. En 1986, Marvel Comics compró la
licencia de Master of the Universe, de nuevo a través de su subsello Star. Esta versión no resultó ser muy popular entre
los lectores, quizá por estar más basada en los juguetes que en la
serie animada. Cabe mencionar que durante todo ese tiempo, los cómics
de la línea de juguetes siguieron produciéndose, presentando
historias originales que no se relacionaban ni con los otros cómics
ni con la animación y que, tristemente, fueron suprimidos de los
juguetes importados a México. Tras el paso por Marvel, tuvieron que
pasar más de 15 años para un nuevo cómic de Masters of the
Universe, obra de AV Creations y publicado a través de Image en 2002, lanzado con bombo y platillo
al mismo tiempo que salía al aire una nueva serie animada con
personajes e historias totalmente rediseñados... que fueron
aplastados por la crítica. La animación duró dos temporada
sin pena ni gloria y el cómic más o menos lo mismo, dividido en dos miniseries y una serie regular, quizá porque
Image quemó sus naves muy pronto y tan sólo el primer número
apareció con 5 portadas variantes. En 2011, Dark Horse anunció la
compra de la licencia de Masters of the Universe que seguiría la
continuidad de la línea de juguetes, pero un año después DC Comics
aseguró tener los derechos y comenzó una serie virtual que se podía
leer en su página de internet. Desde entonces han publicado dos
miniseries y pronto un crossover con la Liga de la Justicia.
Para
terminar por hoy, vamos con la caricatura japonesa de finales de los
setenta Gatchaman, conocida en Estados Unidos como Battle of the
Planets y en México como Fuerza G, aunque cabe mencionar que dentro
del programa el equipo protagonista también era llamado G-Force en
la versión gringa, en una segunda versión en los ochenta ya usaba
ese nombre en el título. Su primer adaptación en cómic fue el
1979, por parte de la otrora grande editorial Gold Key (hace mucho
les hablé de ella), al parecer muy exitosa en un principio, pero
pronto olvidada, duro más de un año. Y lo que nos interesa en este
post es su relanzamiento en 2002, ahora bajo las riendas de Top Cow.
Al parecer querían combinar la historia de la serie animada
con lo hecho por Gold Key y, pese a un buen dibujo y unas portadas
espectaculares, no fue del agrado de los fanáticos, quizá porque a
diferencia de las otras franquicias que vimos, su fanaticada original
era aun más vieja. Duró exactamente un año y dijeron que era una
especie de final de temporada, pero nunca hubo una segunda, aunque si
apareció una miniserie, que ni siquiera se molestó en intentar
cerrar las subtramas pendientes de la primera serie. Aprovechando que
eran de la misma compañía, tuvieron un crossover con Witchblade,
más o menos exitoso y otro con los Thundercats de Wildstorm, que
generó mucha expectación y al final resultó llamarada de petate.
Ante la falta de ventas, Top Cow no renovó la licencia y actualmente
no pertenece a nadie. Tengo la sensación de que Editorial Vid alguna
vez anunció la publicación del crossover Thundercats/Battle of The
Planets, a ver si alguien lo puede confirmar. Eso es todo, la próxima
semana regresamos a nuestra programación habitual. Adiós.





