Así es, a partir de hoy los miércoles serán día para Los Cuentos del Abuelo, mientras que los viernes pasarán a ser los días sin ley, donde alguno de los Nalgas Frías pondrá sus incoherencias. Pero basta de explicaciones y vamos a lo que nos truje. Como recordarán los que acostumbran esta sección, hace mucho mencioné que uno de los primeros comic-book fue New Fun Comics aparecido originalmente en 1935. Esta historieta presentaba varios personajes graciosos (con ese nombre era de esperarse) salidos en su mayoría de las tiras cómicas.
Este también era un volumen antológico, como los que revisamos en los post recientes, así que cuando los superhéroes se volvieron populares, decidieron cambiar el nombre de la publicación por More Fun Comics (ja, gran cambio) y presentar, además de sus chistositos de costumbre, algunos encapotados. En este cómic vieron la luz dos personajes que vale la pena mencionar.
1. Aquaman
El Rey del Océano apareció por primera vez en el número 73 del mecionado cómic en 1941. Sus creadores son Mort Weisinger en los guiones y Paul Norris en los lápices. El concepto original era muy bueno, no se puede negar: un famoso oceanólogo encuentra el reino perdido de la Atlántida y con los secretos que ahí descubre desarrolla un procedimiento para respirar bajo el mar… el cual, muy gandalla, prueba en su hijo Arthur. El muchacho adquiere además de sumergidas infinitas, superfuerza, supervelocidad y la capacidad de comunicarse con las creaturas marinas.Las diferencias entre el Aquaman de esa época y el actual eran que no combatía a todos los que hacían peligrar el océano sino a piratas, nazis y demás escoria que afectaban el mundo del hombre y es que, en realidad, ese Aquaman no le debía nada al mar ni a la Atlántida. Todo esto cambiaría en la Edad de Plata de los cómics, cuando modificarían su origen para conventirlo en mitad atlante y heredero al trono del imperio submarino.
Seamos honestos. Aquaman es uno de los personajes más desperdiciados y maltratados del cómic. Sus poderes han pasado de poco prácticos a casi obsoletos y salvo por su actitud, que con el paso de los años dejó de ser supermancesca para volverse más dura y marginal, no hay mucha tela de donde cortar. Ha tenido algunos momentos buenos, eso sí, pero la cancelación de cada nueva serie y el más reciente cambio de Arthur por un nuevo Aquaman son el mejor indicador.
Como sé que en este blog sí tenemos seguidoras, aquí les dejo una imagen de Aquaman sólo para mujeres... Dije para mujeres, no lo vean los demás... ¡Qué no!
2. Flecha VerdeGreen Arrow apareció igual que Aquaman en el número 73 de More Fun Comics y ha diferencia del acuoso, éste si se ha convertido en uno de los personajes más complejos y aclamados de todo DC. Pero no siempre fue así.
Fue creado por el mismo Mort Weisinger y de inmediato las comparaciones con Batman se hicieron notar. El alter ego de Flecha Verde era Oliver Queen, un millonario de día y vigilante de noche, tenía un flecha-móvil, un ayudante adolescente llamado Speedy, una flecha-señal y, por si fuera poco, un monton de gadgets, pero escondidos en sus flechas. De estos últimos, el más criticado y parodiado es la flecha-guante, es decir, una flecha que en lugar de punta, tenía un guante de box para noquear a sus enemigos… Chale.
Flecha Verde nunca pasó de ser una imitación ineficaz, pues nadie quería ser como él (siendo Batman tan genial). Jamás llegó a gozar de un título propio durante la época de Oro, aunque tuvo varias apariciones en diversos volúmenes antológicos.
De nuevo al igual que Aquaman, su momento de gloria vendría en la Época de Plata (también para su asistente), pero eso será materia de futuros post. Recuerden que el viernes habrá una sección diferente. Chéquenla.

El personaje creado por Nodell era un ingeniero ferroviario, llamado Alan Scott, que sobrevive a un accidente de trenes y tras el desastre encuentra un meteorito verde (venido de otro mundo, de donde más). Cual si fuera producto de la ingesta de peyote, el meteoro tiene voz propia e instruye a Allan como fabricar un anillo de poder con el metal del que está compuesto.
El primer Linterna Verde no tenía ninguna corporación ni servía a ningún guardián, así que su debilidad era, curiosamente, que no podía afectar la madera y, por cierto, la frase que satiricé al principio tampoco es suya. El lema de Allan Scott era:
Al igual que Flash, Superman y Batman, la popularidad de Linterna lo llevó a tener su propio título. No quiero terminar este post sin mencionar, como acostumbro un par de datos curiosos sobre el personaje.
Segundo: El cómic donde surgió Linterna, All-American Comics, también fue perdiendo popularidad con el paso de los años y en la mala época de los superhéroes cambió de rumbo y de nombre. En el número 103 se volvió All-American Western y en el 127 reinició su numeración y se llamó All-American Men of War. Lo que hay que hacer pa’ tragar. 
No olviden comprar la revista política Alpunto, donde publican la tira del Gato T, escrita y dibujada por un servidor. Nos leemos la próxima

1. Johnny Thunder
No me sorprendería que esta fuera la primera vez que, algunos de ustedes, supieran de la existencia de este personaje. Eso se debe a que ha sido muy maltratado desde su creación.
2. Hawkman
Cuando recobra la memoria de su vida pasada, también recupera el conocimiento del noveno metal, una sustancia que desafía la gravedad. El resto pueden imaginarlo, en lugar de aprovechar su descubrimiento para construir aviones individuales y que todos esquiváramos el tránsito automovilístico, va y se hace unas alas, un traje de halcón y sale a combatir el crimen.
El Hombre Halcón se distinguió de otros personajes por ser un guerrero orgulloso que no temía matar a sus enemigos. Después lo suavizaron un poco, pero siguió siendo un héroe más rudo que el resto. Ese rasgo se ha mantenido a la fecha, siendo uno de los pocos (no superpoderosos) que han enfrentado sin temor a Batman.
El Hombre Halcón ha sido un desastre en cuanto a continuidad se refiere, con infinidad de orígenes y eventos que se contradicen unos a otros a grado tal que, incluso dentro del cómic, lo reconocen. En la miniserie Hora Cero, publicada en 1994, donde DC pretendió rehacer su línea temporal (y falló), se presenta a Hawkman como una de las grandes anomalías que deben estabilizarse para evitar la destrucción de todo el flujo del tiempo. Sin duda, la pesadilla de todo editor.
Flash era un héroe muy interesante, pues por un lado decidieron darle un origen científico (científico dentro de su entorno, ya sé que en la realidad no pasa) y por otro, se distanciaba del todo poderoso Superman al controlar una sola habilidad con limitantes definidas.
Como ya se imaginarán, cuando se recupera, resulta que en lugar de quedar loco por inhalar toxinas (como los miembros de este blog), adquiere supervelocidad. Jay se vuelve, además de genio, estrella del deporte y, sin nada mejor que hacer, pues que chingás, vamos a darle también a eso de los superhéroes.
No hay mucho sobresaliente en esa primera aventura, basta con decir que en ella detiene a una banda de mafiosos y comienza su relación con Joan, que en el futuro se convertiría en su esposa.
Con el tiempo, Flash obtendría su propio título, llamado All-Flash, mismo nombre que usaron a modo de homenaje en una miniserie reciente.