SI ERES EL GATO CON BOTAS... PUEDES LEER ESTE POST Un saludo a toda la gente bonita que visita este blog... y también a la gente fea. Hoy continuamos con nuestro recorrido por el año de 1992 en el universo comiquero.
Comencemos con DC Comics que lanzó una nueva versión de uno de los viejos héroes de la época de oro que le había comprado a la desaparecida editorial Quality, me refiero a The Ray. Oficialmente fue creado por el guionista Jack C. Harris y el aún novato dibujante Joe Quesada, pero la verdadera mente tras el proyecto fue el editor Jim Owsley (también conocido bajo el pseudónimo de Christopher Priest como guionista); muchos medios, incluída la wikipedia, niegan la participación de Owsley y dicen que en realidad no tuvo casi nada que ver, pero tanto Harris como Quesada han aceptado que él era quien le tenía cariño al personaje y estaba empeñado en hacer una miniserie con un nuevo Ray.
Como quiera que haya sido, se lanzó la serie limitada de 6 números, contando la historia del adolescente Raymond Terrill que toda su infancia vivió enclaustrado en su casa bajo la mentira de que era alérgico a la luz y el sol podría matarlo, pero en realidad era hijo del Ray original y la luz alimentaba sus poderes, que consisten en manipular cualquier forma de luz y manifestarla en descargas o construir objetos sólidos con ella. Ahí comienzan sus desventuras, porque hay que destacar que están narradas en un estilo muy spidermansesco, donde el pobre Ray no tiene ni idea de lo que hace pero igual se siente obligado a ayudar a la gente. Esta miniserie fue una sorpresa no sólo para los lectores y la crítica sino para la propia DC, que jamás se imaginó que se agotara de las tiendas gracias a la buena publicidad que transmitieron los propios lectores de boca en boca (no es sexual). Rompió récord de ventas y actualmente los números originales son caros y difíciles de conseguir (créanme, lo he intentado).
Un par de años después cuando DC apostó por lanzar una nueva línea de cómics adolescentes, The Ray fue una de las selecciones obvias (junto con Superboy), escrito por Christopher Priest (triple guiño) y dibujado por el entonces novato Howard Porter; puedo decirles de primera mano que era muy buena serie, que terminó prematuramente debido al recorte de ediciones que siguió a la crisis financiera de la industria. Su populariadad también fue suficiente para volverlo miembro de la Liga de la Justicia, pero del segundo equipo, el llamado Task Force y cuyo cómic también se canceló; tras eso no supimos de Ray por un rato hasta que apareció un cómic de Freedom Fighters, el grupo formado por los otros héroes de la Segunda Guerra Mundial que compró DC a Quality Comics, ahí apareció un nuevo The Ray, que en realidad era un traidor y pronto apareció Terrill para derrotarlo y tomar su lugar.
Como quizá recuerden los Freedom Fighters fueron masacrados al principio de Infinity Crisis, pero Ray fue uno de los que salió sin daño y continuó su carrera como superhéroe. Aunque bastante modesto e inexperto, The Ray es potencialmente uno de los héroes más poderosos del mundo por su manipulación de todo el espectro luminoso y ha tenido la oportunidad de brillar (mal chiste involuntario) en dos grandes sagas, Hora Cero y recientemente en Final Crisis.
Cambiando de compañía... ¡esperen! Es hora de un nuevo capítulo de su telenovela favorita: El Drama de Jim Shooter.
En el capítulo anteriror: Valiant compró a los héroes de la difunta editorial Gold Key y ensambló un nuevo universo que por fin logró interesar a los lectores. Su primer gran éxito de ventas fue el mega crossover Unity.
Como comentaba Morcant en el post anterior de Valiant, esa compañía realmente alcanzó niveles de ventas insospechadas, en varios meses incluso llegó a pisarle los talones en el segundo lugar de ventas a DC Comics y Jim Shooter no podía estar más feliz porque al fin había logrado su sueño de un universo propio y redituable, mostrándole a Marvel que había cometido un terrible error al despedirlo... Y eso volvió aun más duro para él lo que vendría. Recordarán que para construir Valiant, Shooter convenció a varios inversionistas los cuales eran sólo eso, inversionistas, no estaban interesados en los cómics como tal y por tanto, en cuanto vieron que la editorial dejaba ganancias, decidieron que era momento de vender y moverse.
Shooter no estaba de acuerdo y tenía suficiente poder para impedirlo, o eso creía, porque los dos sujetos que le habían ayudado a construir su universo y también inversionistas grandes, Bob Layton y Barry Windsor-Smith, estaban de acuerdo con la venta (creo que un pariente de Layton fue quien compró la empresa), así que le dieron puñalada trampera, la transacción se completó y para rematar, Shooter fue despedido como editor en jefe. De nuevo tomó su herramienta y se fue jurando venganza, pero esta vez no contaba con el capital y apoyo que sí tuvo para formar Valiant, así que las cosas no salieron bien. Fundó una nueva editorial llamada Defiant Comics que sólo duró dos años y la verdad ignoro que tipo de cómics sacaban, cerró y un par de años después lo intentó de nuevo, con iguales resultados, tras lo cual decidió renunciar a los cómics y dedicarse al cine y la televisión... o eso decía, porque el destino lo traería de vuelta a los cómics, pero otro día les hablo de eso y más de Valiant.
Ahora algo de Marvel para terminar, porque en 1992 apareció la saga Last Rites, más conocida como Fall of the Kingpin en el título de Daredevil (números 297 a 300), en donde el rojillo finalmente se cansa de que Wilson Fisk le joda la vida y se decide a terminar con su imperio criminal. La tarea no era nada fácil, que por algo no lo había hecho antes, así que se las arregla para poner al Kingpin en medio de una pelea entre SHIELD, Hydra y La Mano, que destruye sus principales inversiones criminales.
Con su dinero esfumándose y su moral por los suelos, entonces sí se dio la pelea mano a mano entre Fisk y Murdock, que fue bastante pareja porque ya saben que el gordo no es hueso fácil de roer, pero ya todo estaba perdido y el Kingpin se derrumbó, aunque no murió ni fue encarcelado sino que se volvió un vago, lo que probó ser un error a la larga porque unos años después reconstruyó su imperio.
La saga en sí no fue la gran cosa, a algunos les gusta a otros no, pero dio pie a varias repercusiones en los distintos cómics urbanos (como Spiderman) donde varios mafiosos trataban de ocupar el lugar vacante de jefe supremo. Yo destacaría Dead Man's Hand, un crossover entre los cómics de Punisher, Daredevil y Nomad, donde varios rufianes como Tombstone, Slug y los Fenris se reúnen en Las Vegas para tratar de repartirse el territorio de Kingpin y los héroes en cuestión terminan involucrados. Es entretenida, pero es casi puro balazo.
En fin, la próxima semana más de Marvel, DC y Malibu Comics, ahora vayamos con su gustada sección Clásicos del Polo Ochenteros y Noventeros y el tema Fat Boy, para que le rasquen a la pista de baile y el Gato con Botas se queje de a gusto