Un saludo a toda la gente bonita que visita este blog... y también a la gente fea. En una ocasión en el Feizbuk, Vonice compartió una nota que involucraba algo sobre un cómic digital, a lo que Zacek respondió que los abominaba. Yo le comenté que, a título personal, había pensado seriamente en la posibilidad de adquirir una membresía en marvel.com, porque ya llegué al punto en que veo un recopilado chido y antes de ver el precio lo primero que pienso es ya dónde chingaos lo voy a meter.
Amo los cómics impresos, es genial tenerlos en mis manos y hojearlos, es una experiencia que no me gustaría cambiar, pero ser coleccionista de lo que sea implica dos grandes problemas: el costo y el espacio. De lo primero no me voy a quejar en este debate, aunque cabe mencionar que el cómic digital sí se vuelve más económico con el tiempo, mi problema más inmediato es de espacio que me ha llevado a considerar opciones. Mi más grande inconveniente con el cómic digital es que me gusta mucho leer mis historietas en el transporte público o cuando tengo que esperar a alguien y, la verdad, leer en el celular es una chinga horrible; mientras que andar pensando en pasear la computadora por el metro Barranca del Muerto es no tener aprecio por tus propiedades o tu integridad física.
Sin duda el medio ideal para leer el cómic de archivo, hasta la fecha, son las tabletas digitales, pero tienen el mismo inconveniente de que andarlas exhibiendo en el micro es como una invitación directa a los cacos. Creo que me esperaré a que el ipad ande por su séptima generación y los de segunda cuesten 500 o mil pesos para llegar a considerar el comprar una para mis viajes.El mismo problema tengo con los libros digitales, ya que los de formato físico también me están causando inconvenientes de almacenaje, pero el salto a la pantalla es poco viable. Leer un libro no requiere el detalle de un cómic, pero aún así el celular es agotador y creo que necesitaría cambio en la graduación de mis lentes cada dos meses si quisiera aventarme algunos clásicos digitales en la pantalla del movil, incluso un iphone te hace lagrimear después de unos minutos. Seguro muchos dirán que no, que lo hacen con frecuencia y ya se acostumbraron y no es cierto. Hace tiempo tomé un curso de actulización en un programa pero el maestro no era un diseñador sino un nerdo de esos que aman todos los gadgets y el wey sostenía que apostaba por un estilo de vida totalmente digital, que podía leer libros completos en el monitor... deberían ver los ojos tan rojos que traía todos los días y eso que lo hacía en una pantalla de 12 pulgadas, lean todos los días en el celular y verán en unos años si de verdad no hacía daño.
En fin, supongo que no todo es tan drástico y leer uno o dos cómics en el monitor no es malo, además de que cada día las editoriales van apostando más por ese medio y abandonar el papel poco a poco (que también es bueno para el ambiente y eso me agrada). Pero como dije, me esperaré a que la tecnología avance un poco más y el cómic digital sea, de verdad, la opción más viable, al fin que los recopilados seguramente siempre estarán disponibles para los que amamos sentarnos a leer en el parquecito más cercano y sin aparatos. Eso sí, recalco que yo hablé de una suscripción, no estoy fomentando las descargas ilegales. No es que me las dé de moralista ni voy a fingir que jamás he leído un cómic gratis, pero siempre que puedan paguen por lo que bajan (a menos que sean intencionalmente gratis como aquí con Las Crónicas del Poloverso), no sean macizos y si es bueno, recomiéndenlo, no sean díscolos... sobre todo si es cómic porno. Adiós.