NI QUE FUERAMOS EL NEW WORLD O LOS KOMIKEROS, TÍOUn saludo a toda la gente bonita que visita este blog... y también a la gente fea. Entramos al año de 1991 y veremos que pasaba dentro de los muros de DC Comics por ese entonces; siendo honestos no hay mucho relevante así que lo cubriré todo en este post.
Comencemos con una megasaga llamada War of the Gods, que podría considerarse el antencedente editorial de Our Worlds at War (ya les hablaré de ella) o de Blackest Night, ya que originalmente sería una trama dedicada a un sólo personaje, en este caso Mujer Maravilla, pero los editores le vieron potencial y decidieron que abarcara todo el universo DC con una serie de tie-ins. Fue obra intelectual de George Perez y marcó el final de su etapa en el título de Wonder Woman; como su mismo nombre debe indicarlo trata sobre una guerra entre dioses y las amazonas quedan en medio, ya que la hechicera Circe cometió una serie de asesinatos en el mundo de los hombres, encargándose de que las amazonas fueran culpadas, por lo que el ejército gringo toma su lugar acostumbrado como protector del mundo y les declara la guerra. Mientras los dioses griegos pelean contra los egipcios y demás (destacando la presencia de Black Adam), Mujer Maravilla debe enfrentar a Circe y al Capitán Marvel que está bajo su control, al mismo tiempo que el hogar de las amazonas está siendo destruido.
La saga se desarrolló en 4 números especiales, 4 números regulares de la serie de la Marvila y en 16 títulos más (desde Batman hasta Doctor Fate), más un epílogo en el número 62 de Wonder Woman, donde Perez se despidió de la serie y de toda DC Comics, cansado de ser el único que se interesara por ese personaje mientras el resto de editores y escritores la ignoraban. Y honor a quien honor merece, el buen George es, por mucho, el mejor escritor que ha tenido Mujer Maravilla (sin contar a su creador) y tenía todo el derecho de indignarse... en fin, a otro tema.
War of the Gods no fue la única mega saga de ese año, hubo una más que representó el más grande fiasco en la historia de DC Comics, se trata de Armageddon 2001. No es que la saga fuera mala sino que el final le dio al traste a todo, pero mejor les explico cómo estuvo la cosa. Este evento iba a ser el primer trabajo importante como artista de Dan Jurgens, que ya se había ganado el respeto de sus jefes gracias a su notorio trabajo en Superman y consideraban que estaba listo para algo que abarcara a todo el universo DC. Oficialmente, los escritores de esta saga fueron Archie Goodwin y Dennis O'Neil, pero se dice que basaban sus ideas en los diseños de Jurgens, el cual, como les dije hace poco, estaba obsesionado con las líneas temporales y sobre eso trataba esta serie.
En ella presentaron al héroe Waverider (el de la imagen), un viajero del tiempo; en su futuro, uno de los héroes actuales había traicionado a los demás, tomó el nombre Monarca y se convirtió en gobernante y tirano del mundo entero. Waverider viaja al presente para evitarlo, pero desconoce quién será el traidor así que usando sus poderes toca a distintos héroes (no es sexual) y con ello es capaz de dar un vistazo a sus futuros; todo esto se narra dentro de los anuales de distintas series, como Flash, Superman, Hawk and Dove (sí, esos mismos que en México fueron llamados Gavilán y Paloma, jo), etc, además de dos números especiales.
Hasta ahí todo iba bien, porque podíamos ver qué ocurriría con los héroes y crecía el suspenso de quién iba a enloquecer y matar a los demás, pero... ¡chin! Las pistas sobre la identidad de Monarca eran demasiados obvias y todos los lectores descubrieron antes de tiempo que el Capitán Atom era quien enloquecería. Cuando empezaron a llover las cartas en las oficinas de DC deduciendo el secreto, hubo una reunión editorial en donde, en lugar de aceptar la inteligencia de los lectores y continuar adelante con los planes, decidieron que sorprenderían a todos los listillos y eligirían a otro traidor. Desde luego que los pesos pesados de la casa como Superman, Batman y Flash estaban prohibidos, así que el elegido fue Hawk... ¡lo cual era ridículo!
No sólo era relativamente débil para eso sino que además, en el anual de Hawk & Dove, habían mostrado que sus hijos eran los únicos héroes que seguían peleando en el futuro contra Monarca. Ignorando todo eso, siguieron adelante y la saga conluye en que el Monarca del futuro mata a Dove, Hawk se enfurece y mata al villano para descubrir que es él mismo, por lo que enloquece y se convierte en Monarca, pelea contra el Capitán Atom y ambos viajan a través del tiempo donde al parecer Atom gana la lucha, regresa al presente y el villano desparece al igual que su posible futuro... una paradoja temporal en toda regla. Pese a las duras críticas de expertos y lectores sobre el final de la serie, Armageddon 2001 tuvo buenas cifras (excepto para el equipo creativo de Hawk & Dove, que se quedó sin cómic sin deberla ni temerla) y Jurgens siguió encabezando la lista de favoritos en DC, pero se quedó con la espinita y siguió usando a Waverider y a Monarca, que resulta alcanzó a escapar de su pelea con Capitán Atom, hasta que los trajo de vuelta para la serie Hora Cero, de la cual les hablaré pronto. Dato curioso: en tiempos recientes, tras la saga Crisis Infinita, Capitán Atom sí terminó enloqueciendo y convirtiéndose en Monarca como estaba planeado originalmente, incluso en el cómic Countdown destruyó varias realidades alternas; pero hace poco regresó su cordura y pese a la desconfianza inicial de sus compañeros terminaron aceptándolo de nuevo como héroe... digo, si recibieron a Hal Jordan, que importa un genocida más.
En 1991 también hubo un arco de Batman que terminaría dándole vuelta al universo batmaniaco por un tiempo: Venom. Pero primero déjenme ponerle un poco de contexto a esto: un par de años antes había comenzado a publicarse el cómic Legends of the Dark Knight, que tenía la particularidad de estar ubicado en el Año Uno, es decir, que eran puras historias del pasado de Batman (sin Robin, con Jim Gordon aun de teniente de la policía, etc); este cómic resultó ser muy popular porque manejaba un tono óscuro y realista y no tenía un equipo creativo base sino que se contraban un escritor y un dibujante (siempre puro artista de estilo detallado) para un arco de 5 ó 6 números, por lo que había visiones y arte muy diferentes, pero con un mismo editor para que mantuviera la coherencia. Entre los tipos que desfilaron por este cómic hubo gente de la talla de Grant Morrison, JM Dematteis, Doug Moench y el futuro editor en jefe de Batman, Dennis O'neil. Y es este último el que nos interesa, porque fue el escritor de la saga Venom o Veneno, publicada en los números 16 a 20 de LotDK y con dibujos de Trevor Von Eeden y Russell Braun.
En Venom, Batman intenta salvar a una niña secuestrada y atada en los túneles del drenaje, pero falla al no poder levantar una roca gigante que impide su paso y ella se ahoga; se culpa a sí mismo por su debilidad y para agravar el problema, el padre de la niña es un doctor que trabaja en una droga que incrementa la fuerza por encima de cualquier otra creada. Para no hacerles el cuento cansado y no arruinarles la lectura de esta saga si la consiguen (está en recopilado y fue editada por Vid en el Batman tamaño cuadernillo), el murciélago se vuelve adicto a esa sustancia y además el doctor trabaja para un general que quiere usarlo como conejillo de indias y mercenario a cambio de seguirle suministrando la droga. El resto de la trama narra de modo soberbio y conmovedor como Batman toca fondo en su adicción para después sobreponerse e ir tras el doctor y el general que ya fueron un paso más allá y además de drogas usan cirugía para crear un ejército de superhombres que obedecen cualquier orden (incluyendo al hijo del general). Venom es una saga cruda pero magnífica que deben leer si tienen la oportunidad y la droga creada ahí sería retomada después para la invención de Bane, el villano que casi acaba con los día de justiciero de Batman, como veremos pronto.
Y hablando de detalles que con el tiempo cobraron relevancia, en ese mismo año de 1991, dentro de Detective Comics fue creado el villano Abattoir, conocido en México como Matadero, creado por Marv Wolfman y Jim Aparo. Era un asesino serial e interno del Asilo Arkham, que tenía algunas fijaciones shamanicas o hasta primitivas, porque creía que absorbia la fuerza y sabiduría de quienes mataba.
En su primer encuentro con Batman casi consigue matarlo (le disparó una bala al corazón pero la placa de murciélado en su pecho absorbió el impacto) y llevan su pelea hasta un cementerio donde Matadero hace gala de haber comido la carne y bebido la sangre de sus ancestros, quizá literalmente. Dato curioso: también creía que las fotografías le robaban el alma, jo.
Matadero hizo apariciones regulares en Detective Comics durante ese año, aunque nunca pasó de ser un villano tercerón, probablemente debido a que no tenía una imagen característica (sólo usaba su uniforme de recluso y armas convencionales, a veces una capita como se ve en la imagen), pero su muerte tendría un papel determinante un par de años después, cuando un nuevo Batman llegó a la ciudad. Por cierto, Matadero estuvo entre los villanos zombies durante La Noche más oscurota.
Por hoy es todo, la próxima semana un poco de Dark Horse, Valiant Comics y más. Antes de despedirme, como ya estamos hablando de los noventa, la sección de videos deja de ser sólo ochentera para convertirse en Clásicos del Polo ochenteros y noventeros. Hoy les presento una rola no muy recordada de los Pet Shop Boys que me parece más experimental e innovadora que otras más publicitadas como Go West. El video al igual que el grupo es la cúspide de la hombría y la masculinidad... es más, si no les gusta es porque son gays, jo. Sin más, los dejo con el dueto al que la organización PETA amablemente le pidió que cambiara su nombre por Los Chicos del Centro de Adopción de Animales. Adiós.