Saludos, gente y bienvenidos a otra emisión de los 10 más chipocludos. Hoy toca darle una repasada a mis Diez Dibujantes más Chipocludos de Cómics. Si alguien quiere hacer su propia lista en los comentarios están invitados a ello y para este decálogo están permitidos todos los dibujantes de cualquier estilo y nacionalidad siempre y cuando hayan hecho cómic, manga o tiras cómicas... o sea que no sólo dibujen bonito sino que lo hayan aplicado al medio. En otra ocasión tendremos una de escritores y de entintadores, espero que también una de coloristas.De nuevo para hacer este post comencé nombrando a todos los artistas que me gustan y conforme fui tratando de darles orden, me di cuenta que dejaba fuera a muchos que estaba seguro ocuparían los primeros puestos, pero ni modo, así es esto. Entre los que tuve que dejar fuera se encuetran Bill Sienkiewicz, Polo Jasso, Stuart Immonem, Alan Davis, Mark Bagley, Akira Toriyama, Erik Larsen, Sam Basri, Howard Chaykin, John Romita, Takehiko Inoue, Milo Manara, Chris Bachalo, Bryan Hitch, Jon Bogdanove, J. Scott Campbell, Walter Simonson, Norm Breyfogle, Adam Huges, Alex Maleev, Steve McNiven, Olivier Coipel, Fernando Dagnino y, para que se purgue el anónimo, también Oscar González Loyo.
*Mención especial al número 11 de mi lista: Kevin Maguire
Ahora sí, vamos con los primeros diez:
10.Adam Kubert.
Parte de la dinastía Kubert, su estilo me gusta más que el de su padre y su hermano por lo mutable e inesperado. Es decir, nunca se sabe que Adam Kubert encontrarás en cada proyecto en que se involucra. Puede ser el Adam clásico y figurativo (como el que trabajó en Superman o Spiderman: The List) o el Adam arriesgado y aficionado al manga (como en su segunda etapa dentro de X-Men) o el Adam experimental y de dibujos casi boceteados (como en Ultimate Fantastic Four). En cada una de sus etapas es igual de impactante y es una verdadera lástima que se haya vuelto incapaz de hacer un cómic mensual (él mismo lo reconoce) así que ya sólo se puede disfrutar su trabajo en ocasiones especiales.
9.Frank Cho.
En ocasiones he leído que hay quienes piensan que Cho sólo sabe dibujar culos, lo cual para mí es un error, basado en juzgar un artista por sus formas predominantes. Verán, él es quien se encarga de que todo el peso de sus composiciones recaiga sobre sus figuras femeninas, pero si prestan atención a los detalles notarán su control de los contornos y las texturas. Surgido de las tiras cómicas, su línea clara y limpia es su principal característica y sabe cuando lucirse y dejar estallar toda su vena artística.
8.Masakazu Katsura.
Es el único autor de manga que alcanzó mi top-ten y no es porque tenga algo contra los nipones, al contrario, son de una técnica muy limpia y preciosista, pero tienen un problema grave y es que muchos de ellos sólo hacen la mitad del trabajo y el resto de lo que vemos es terminado por sus estudios de colaboradores. Pero aun los autores importantes dibujan ellos mismos a los personajes principales y dejan los fondos y tramados a sus asistentes y si ese es el caso de Katsura, pues sigue siendo un maestro porque su trazo de la figura humana es impecable. Este es el único autor de manga que me ha hecho sentir que es posible que sus personajes existan en la realidad; aunque tiene el pecado japonés común de los ojos grandes, no cae en los excesos de 3/4 de cara y tampoco dibuja cuerpos anoréxicos o terriblemente voluptuosos, se limita a las formas agradables y humanas. Su atención a los detalles y el achurado es envidiable.
7.Jack Kirby.
En una época en que la regla dentro del cómic de superhéroes era imitar las tiras cómicas, con su línea clara y formas ingenuas, llegó Kirby rompiendo moldes, asustando a los lectores con sus cuerpos impensables y contornos gruesos. Dueño de gran soltura y rapidez se convirtió en el favorito de escritores y editores por igual y gracias a su profesionalismo e inacabable ingenio se ganó el título de Rey del Cómic. Pasó por todos los géneros y en cada uno dejó su sello inconfundible. No deja de sorprenderme que cuando ves a sus Inhumanos y demás seres extraños que creó en los sesenta y setenta, se siguen sintiendo futuristas aun hoy en día.
6.Frank Miller.
Es un autor muy contrastante, pues no hay uniformidad en su obra y a veces es tan saturada que se vuelve difícil de comprender (algunas de sus páginas en blanco y negro llegan a parecer manchas de tinta en ocasiones), pero incluso en sus peores momentos tiene momentos de lucidez artística que hacen que todo lo demás valga la pena. Es quizá el mayor experto en la industria en el manejo de luz y sombra (peleando el puesto con otro de mi lista como ya veran), algo que le permitió hacer historia con dos personajes evidentemente oscuros (Daredevil y Batman), pero eso fue aun su etapa más clásica y académica, porque cuando dejó salir toda su vena creativa nos regalo un auténtico mundo de tinieblas con su Sin City, donde vemos cuadros de una crudeza que pocos dibujantes podrían lograr. Un maestro pese a sus muchos errores o, quizá, gracias a ellos.
5.John Cassaday.
Alguna vez leí una definición de Cassaday que lo resume todo: es un dibujante elegante. Un autor sin excesos, traza lo justo y preciso, no teme a las áreas blancas, por el contrario, las deja fluir y deja que su control de los medios tonos cubra el resto. Sabe ser dinámico cuando es necesario, pero sin duda sus escenas de solemnidad son tan profundas que contagian la nostalgia. También su diseño de personajes está contagiado de esa seriedad y elegancia que, cosa rara en el género de superhéroes, te hacen pensar que sí saldrías a la calle con esa ropa.
4.George Perez.
Este hombre debió ser actor, porque no dudo que cumpliría el viejo dicho de morir en el escenario. Su dibujo es la mezcla perfecta de la vieja y la nueva escuela, uno de los pocos autores de celebridad ochentera cuyo estilo no se siente anticuado y que le ha permitido el título de fan favorite en dos décadas diferentes y no me sorprendería que volviera a hacerlo si aun pudiera hacer una serie mensual regular (y lo intenta), pero mejor no, porque ha estado al borde del infarto en más de una ocasión y prefiero que haga poco en muchos años a que su llama se extinga con una sola obra. Cada que vean una página dibujada por Perez no pierdan atención a los detalles, porque van de esquina a esquina... literalmente. Dato curioso: en entrevista a la revista Ultimate Reports, Perez dijo que durante Crisis en las Tierras Infinitas le pidieron hacer una portada con 5 ó 6 villanos y dibujo 50... eso es ser profesional.
3.Bruce Timm.
Un autor con serias y notables influencias de las viejas caricaturas de mediados de siglo pasado, aplicó toda su obsesión en sus diseños para la serie animada de Batman y el resultado fue una combinación de lo retro y lo contemporáneo. Su buen humor sus rostros grandes y cúbicos, sus cuerpos de grandes torsos, pero sobre todo, sus mujeres de una sensual inocencia, lo convirtieron rápidamente en un favorito de las multitudes y aunque hace poco cómic, debido a sus ocupaciones en las series animadas, lo poco que ha realizado en papel merece una hojeada y un gran reconocimiento.
2.Mike Mignola.
Mignola dibujaba feo. Es una realidad y no se puede negar, pero a partir de sus limitantes creó un estilo que explotaba sus ventajas y que se perdía en un mar de oscuridad. Es el quien digo que puede pelearle a Miller su título como autor de las sombras, sus páginas parecieran trazadas en negativo, donde la luz son sólo rasguños ahogados en mares de tinta china. Su reticencia de trazo pasa a ser secundaria, porque cuando te pierdes en sus páginas sólo puedes sentir el peso de sus sombras y una vez que lo haces, sabes que no saldrás.
1.Sal Buscema.
No me gusta presumir esto, pero alguna vez le escribí una carta quejosa a los de Vid y ellos la publicaron en un cómic de Spiderman y a partir de eso un sujeto de Tijuana (kon madre) empezó a cartearse conmigo (era mitad de los noventa, aun usábamos cartas). La correspondecia duró poco, porque el tipo ese quería que le vendiera mis cómic y no iba a hacerlo, pero antes de que terminara, él me dijo que Sal Buscema era un pésimo artista.
Yo le hablé de la impecable trayectoria de Sal, de la etapa en que dibujaba 4 cómics al mes, de como mutaba su estilo dependiendo de la época y como tomaba lo mejor de cada autor con quien colaboraba (Walter Simonson, Bill Sienkiewicz, su propio hermano John); sin formas exageradas, sin líneas de fuerza sobrecargadas, es minimalismo puro pero sin sacrificar calidad. Pero sobre todo es un autor que sabe transmitir emociones, algo que para mí es indipensable en cualquier dibujante, con él no hay duda de los sentimientos de sus protagonistas: alegría, terror, odio, ira, todo esta ahí. Vean las páginas de muestra que les pongo y entenderán. Este hombre es un genio, mi trazador favorito y un profesional en toda la extensión de la palabra.
Ahora los invito a poner su propio decálogo o criticar el mío, la próxima vez un listado totalmente diferente. Adiós.






































