#ReseñasPoleñas
El Perro Guardián de las Estrellas (Hoshi Mamoru Inu) de
Takashi Murakami. Este no es un manga nuevo, es original de 2010 y en México
fue publicado por Kamite en 2015, pero yo lo compré hace poco por recomendación
de nuestro editor, Morcant.
Pero vamos a lo que nos compete: el análisis. La historia
comienza con un grupo policiaco que encontró un auto viejo y maltratado, a
mitad de un campo de girasoles (más tarde sabremos que es un área para
acampar), en su interior estaba el cadáver de un hombre adulto, que calculan
murió hace un año o más, y a sus pies otro cuerpo, el de un perro que, en
contraste, debió morir hace unos tres meses. A partir de ahí veremos en
retrospectiva y narrada por el propio canino -de nombre Happy-, la historia de
su vida, desde que fue adoptado por una niña y en especial el lazo que
desarrolló con el padre de esta, un hombre en apariencia desinteresado pero con muchas capas bajo esa máscara. Juntos, por razones que
no les revelaré para no arruinar su lectura, emprenderán un viaje en auto que
definirá su destino.
¿Saben? El mundo del cómic es muy rico, pero en su
inmensidad, pocas veces tengo la suerte que me dé un producto que al terminarlo
me deje la sensación que vivirá por siempre en mi memoria; este es uno de
ellos. La edición de Kamite (muy bonita y cuidada), desde la portada promete
que será emotiva y traerá lágrimas. Lo cumple.Es una historia que habla sobre todo de la lealtad canina, pero también de los extremos humanos, por un lado su ingratitud y vida superflua (en particular al contrastarla con la visión simple de Happy), por otro su nobleza y virtud. El arte al principio puede parecer descuidado, pero conforme avanza la historia cobra sentido el afán de caricaturizar a los protagonistas para aligerar los momentos más duros de la trama.
Sé que muchos no me creerán o pensarán que exagero, pero al escribir esta reseña me invade una profunda melancolía, recordando lo que sentí leyendo esta hermosa obra. Y eso es bueno. Quizá soy más humano ahora... o menos, según se vea.
5 papas.




























