


Pero había alguien particularmente conmocionado. En una bodega abandonada al estilo de los escondites de los cómics viejos, un angustiado perdedor llora a grito pelado la muerte de los nalgosos, se trata de un sujeto conocido sólo como El Anónimo.

Anónimo: ¡Noooooo! ¡¿Por qué?! Esto no es justo. Aún recuerdo cuando conocí al abuelo Oscar hace años en una firma de autógrafos de Oscar González Loyo. Yo como siempre fingí que estaba ahí como protesta en lugar de reconocer lo mucho que amo a ese dibujante. Desde entonces el abuelo y yo nos volvimos rivales y la única ocupación en mi miserable vida fue dejar comentarios en su blog (y en Marveleando). Desde que se mudó al Polo soñé con crear un grupo de villanos para destruirlo junto con sus socios, pero ahora que han muerto no me queda nada en la vida.
Anónimo: ¿¿¿qué??? No puede ser, no permitiré que estos impostores tomen el lugar de mi amado abuelo... digo, odiado abuelo.... tengo una nueva razón para vivir. Destruiré a los Nuevos Nalgas Frías
-Hoy:
Tras dos semanas tratando de reclutar villanos en los lugares más peligrosos, el anónimo descubre que no tiene dinero para pagar malos de verdad y va a los restos del Bullpene por dos sujetos.
Anónimo: bienvenidos a la organización, es hora de presentarnos formalmente. Yo soy su amado líder el Anónimo. A mi derecha está mi primera gran contratación, el abogado bicéfalo Nelson Murdock

Nelson: recuérdame por qué acepté venir contigo
Anónimo: porque te daré un omnibus del Daredevil de Frank Miller
Nelson: cierto, ¿quién es el gordo?
Anónimo: te presento a Carlos, un clon fallido de Chuy creado en un laboratorio tapatío, es más conocido en el bajo mundo como Chuy Reilly

Carlos-Chuy: ¿y yo por qué estoy aquí?
Anónimo: porque nadie más te quiere cerca, gordo
Carlos-Chuy: ah sí, ya me acordé
Anónimo: juntos seremos La Liga de Segundones
Nelson: voto por elegir otro nombre
Anónimo: es tarde, ya lo registré. Prepárense para salir al Polo más Frío, hoy destruiremos a los Nuevos Nalgas Frías
Nelson: pues esos weyes son bastante inútiles pero creo que con todo y el gordo podrían partírnosla
Anónimo: ya pensé en eso, tengo un plan...
Más tarde en el Polo, los Nalgosos se encuentran en su Sala de Juntas.
Adriano: comencemos la primera reunión oficial del grupo. Debemos iniciar con un tema importante, hace poco encontré un libro que...
Brightside: yo creo que hay algo más importante, deberíamos votar mi expulsión del equipo
Adriano: ya te dije que no
Brightside: entonces algo aun más urgente, ¿por qué desde que volvimos Stark sigue en calzones?

Diego: salaverga, tienes nalgas de grillo
Durán-L: sin madre
Stark: ya les dije que la armadura que perdí en el futuro era la penúltima que me quedaba y la única que tengo en reserva necesita mucho tiempo para cargarse de energía
Brightside: tal vez si no usaras el cargador de tu celular...

Adriano: a ver si ya pones tu parte del recibo de luz
Diego: ¡sí, ya paguen!
Stark: nomás que mis papás me depositen en Hidalgo me pongo a mano... ¿qué es ese ruido?
Diego: creo que es la alarma anti-Chuy que tú mismo instalaste
Stark: con razón se me hacía conocida, enciendan los monitores de seguridad de afuera de la base
Así lo hacen y ven a Carlos-Chuy caminando muy lento hacia la Base.
Durán-L: ¿ése es Chuy?
Diego: no, pero sí se parece, mejor vamos a ver qué quiere
Adriano: ¡Nalgas Frías Arrímense!
Stark: adelántense, iré a mi taller a ver si ya cargó la armadura
Mientras los nalgosos van a investigar (y Stark al taller), Anónimo y Nelson los observan a la distancia.
Anónimo: ahora, mientras Chuy los distrae nos colaremos a la prisión de los Thunderbultos
Nelson: sabes mucho de este lugar
Anónimo: no tengo otra ocupación
Los Segundones se meten a la base y llegan hasta la celda del profeta Louie.

Louie: ¿quiénes son ustedes? ¿quiéren visitar mi blog?
Anónimo: este... sí, después, pero primero quiero saber si es cierto que puedes resucitar personas
Louie: sólo demonios, resucitar personas es un hechizo complicado que requeriría un sacrificio humano a cambio
Anónimo: ¿y si sólo queremos resucitar un bloguero quejoso?
Louie: esos no valen mucho, basta con sacrificar dos gallinas viejas
Anónimo: ven con nosotros
Afuera de la base, los Nalgosos se encuentran con Chuy Reilly.
Carlos-Chuy: ¡Carlos se los comerá a todos!
Diego: sí es como el Chuy
Brightside: ¿le partimos su madre?
Adriano: pues claro, sólo tenemos que...

Adriano: aggggh, será más difícil de lo que pensé

Stark: esperen, déjenmelo a mí, mi armadura está lista para el combate y en una de esas casualidades que sólo ocurren en las historias como ésta, fue diseñada para una ocasión similar. Este es el modelo Chuybuster

Durán-L: ¡kon madre!
Anónimo: no tan rápido, falsos Nalgas Frías. Hazlo ahora, Louie
Louie: (tronándole el pescuezo a dos gallinas) Resucitatum pinchum quejosum
La tierra se abre y surge una figura conocida por todos... ¡Osmar!

Anónimo: yo soy el Anónimo y todos juntos somos La Liga de Segundones
Nelson: ¡no mames! ¿Todo tu plan era traer a estos dos weyes? Si ya estabamos en las celdas de los Thunderbultos hubieras sacado a más. Yo me largo
Anónimo: ¿te mencioné que el omnibus es de pastas duras?
Nelson: bueno, me quedo, ¿contra quién voy?
Anónimo: tú con Diego, Osmar con Durán-L, Carlos con...
Stark: ay, ya cállate, wey
El caralata lanza un rayo contra las piernas de Chuy Reilly haciendo que tropiece, caiga sobre el resto de su equipo y se desmaye.

Osmar: agggh, no siento mi brazo
Nelson: ¡deja de quejarte, cabrón!
Louie: estaba mejor encerrado
Adriano: bien hecho, llévenlos a las celdas
Diego: no no no, no mames, ni todos juntos movemos al chuy segundo, deja voy por la grua
Después de que consiguen quitar al gordo lo meten a una celda para rinocerontes y le ponen grilletes a Nelson, Osmar y Louie.
Durán-L: ¿y su líder?
Nelson: sepa la chingada, no lo vi desde que nos cayó el gordo, a lo mejor quedó atrapado entre sus lonjas o en una ranura peor... ¡y se llevó mi omnibús con él!
Diego: pues si está ahí jamás saldrá
Adriano: no importa, lleven a todos a prisión. Un momento, el más feo es una especie de brujo ¿no? Encierren a los demás y traigan a ése a la junta
Rato después los Nalgosos y Louie se reúnen.
Adriano: escucha, feo, necesito que nos hagas un servicio cómico mágico musical
Louie: ¿a cambio me dejarán libre?
Adriano: no, pero te pagaremos la cirugía plástica de tu elección?
Louie: mmm, se me antoja una rinoplastía, pero mejor un aumento de glúteos... ¡o chichis! Está bien, ¿qué necesitan?
Adriano: (sacando un paquete de su túnica) necesito que me digas todo lo que sepas sobre esto...
Pero sin que los Nalgas Frías lo sepan, bajo la mesa de la Sala de Juntas hay alguien escuchando toda la conversación.
Anónimo: esto no ha terminado, Nalgas Frías, no ha terminado... no mamen, alguien se hechó uno bien apestoso....
En el próximo número: comienza Las Nalgas Perdidas, la saga que cambiará el universo Chafex Cómics para siempre... sí, otra vez... oh, tengan fe






























