ME MATAS.
Otra pieza clave fue Thanos, que tomó partido por los invasores. Para contar las consecuencias de la saga debo destripar el final, decidan si prefieren conseguir los cómics... ¿No? Vamos a los spoilers. Tras 220 días de combate, el arma final de Annihilus era Galactus, unido a una máquina que usaría su energía para eliminar toda la vida del universo y aunque Thanos lo iba a traicionar no llegó a eso, porque fue asesinado por Drax, pero igual el plan se frustró, mientras el villano enfrentaba a Phyla-Vell y Nova, que fue el encargado de darle muerte al invasor. En el último número de la serie y un epílogo de dos números, Annihilation: Heralds of Galactus, vimos las secuelas, comenzando con un pacto entre los sobrevivientes de la Zona Negativa y los Kree, ahora dirigidos por Ronan; les cedieron unos terrenitos a los invasores a cambio de paz... aunque en parte eran tierras de los skrulls. Phyla-Vell conservó las bandas cuánticas y por un tiempo fue Quasar, aunque años después el difunto revivió y hace apenas unos meses heredó su poder a alguien más. Thanos estaba feliz junto a su amada Muerte, pero era obvio que no lo dejarían así y también resucitó tiempo después, más poderoso que antes. El gran ganador fue Nova, quien obtuvo cómic propio y el reconocimiento que por años lo eludió y aunque hoy en día hay otro portador del nombre -Rider cayó en la batalla contra el revivido Thanos, aunque técnicamente no murió- por 3 años fue el héroe cósmico más importante. En el mundo real, los ganadores fueron los escritores Abnett y Lanning, que heredaron la línea cósmica, incluida la secuela del evento Annihilation: Conquest, pero esa es otra historia. Annihilation es una buena saga, aplaudida por la crítica y premiada con grandes ventas, aunque ignorada en México (cómo clamaban los fanáticos), pero existen varios recopilados gringos, un número con fichas biográficas llamado Nova Corps Files y hasta un trolebús con todo. Así terminamos por hoy, gracias por acompañarme y adíós.


