Saludos, gente, bienvenidos a una nueva emisión del Debate Poleño, hoy hablaremos sobre lo útil o inútil que es una identidad secreta para un superhéroe.
Una de las premisas del universo Ultimate de Marvel fue precisamente el darle poca importancia a llevar una doble vida, pero respetaron casos icónicos como el de Daredevil, Moon Knight y, por supuesto, Spiderman. Sin embargo, el escritor Brian Bendis introdujo sutiles cambios pero importantes, como el hecho de que dentro de su submundo, el de los héroes y los villanos, la identidad de Spiderman fuera bien conocida y que incluso en su vida cotidiana hubiera un círculo grande de amigos que supieran quién era Peter Parker o, al menos, lo sospecharan.
Tampoco es que Bendis fuera el pionero en esto, en el universo DC también los superhéroes se dirigían entre sí como Clark, Wally, Bruce, Kyle o Diana, lo cual me agrada porque da una sensación de cercanía; es como ir a un hospital y escuchar que se dicen doctor Pérez, enfermera Juárez, pero cuando están solos se vuelven Pedro, José, etc. Es decir, crea la idea de que es un gremio o incluso una familia en su interior. Esto hizo que muchos lectores abogaran por el final de las dobles identidades y que los héroes salieran a la luz como tales, apoyándose en el éxito de series inovadoras como La Autoridad o más tradicionales como los Hombres X post-Stan Lee, que nunca han tenido la preservación de sus vidas civiles como una prioridad, pues ser diferentes es parte de sus bases, quizá la más importante.
Pero la cosa no es tan simple, hay muchos argumentos a favor y en contra, pero sobre todo muchos ejemplos exitosos y terriblemente fallidos. Hay dos casos en particular que con evidencia se han probado poco viables para ser desenmascarados y son precisamente dos de los tres grandes iconos del cómic superheroico: Superman y Spiderman. Con el primero hubo varios elseworlds en que Clark Kent actuaba como Superman todo el tiempo y funcionaban porque en las historias cortas no hay tiempo de desarrollar dos identidades además de que en su mayoría concluían funestamente para el azuloso. El caso de Spiderman durante Civil War es por demás conocido y creo que no hace falta abundar mucho: se desemascaró, le costó una de las partes más importantes de su vida hacerlo y, a final de cuentas, Marvel jamás lo habría hecho si desde un principio no tuvieran planeado revertirlo al final. Para estos dos personajes su doble identidad es no sólo indispensable sino icónica, la transformación de Clark Kent en Superman con sólo quitarse los lentes ha sido objeto de chistes (o de plano burlas) hasta el cansancio pero es uno de los más grandes rasgos tanto de Supes como de la historia del cómic mundial.
Pero qué pasa con otros héroes, por ejemplo el multimillonario Tony Stark, alias Ironman, a quien al menos en dos ocasiones lo desenmascararon y le hicieron volver su identidad secreta, la primera fingiendo que fue un engaño y la segunda llegando al extremo de inventar una máquina que borró la memoria de los habitantes de toda la Tierra. Y todo para que una vez más se hiciera público el rostro del héroe acorazado, estatus que se mantiene a la fecha y es que, realmente, ¿de qué le servía tener doble identidad a Ironman? Parte de la excusa para la existencia de máscaras en los vigilantes es evitar represalias contra sus seres queridos y eso qué tanto puede aplicar a un millonario con enemigos comerciales en todo el mundo, que de cualquier modo querrían causarle daño por otros motivos y que con todo su dinero e influencia es capaz de proteger a sus cercanos. Además siendo alguien con liquidez comercial y social, seguro cualquiera presumiría que también salvó al mundo el fin de semana.
Y no faltaría quien me dijera que entonces Bruce Wayne debería salir del clóset... digo, revelar sus actividades justicieras, pero ahí la justificación es totalmente diferente, porque parte del poder que encierra su identidad de Batman es que muchos de sus rivales no lo ven como un ser humano, no son capaces de aceptar que hay alguien bajo ese traje y ahí radica el miedo que sienten, por lo que saber que se trata del playboy Bruno Díaz le haría perder la mitad de impacto. Otro héroe que alguna vez tuvo una identidad secreta fue el Capitán América y también terminó perdiéndola por lo inútil que resultaba, porque su única ocupación real era combatir malos e inspirar una nación entera, es como si alguien dijera que el Tío Sam reclutaba gente en las mañanas y en las noches vendía hot-dogs... simplemente no tiene sentido. Dato curioso: se supone que el oficio de Steve Rogers era dibujante de historieta, así que realmente la socidedad no perdió a ningún hombre productivo, jojojo.
Y uno de los escritores que tuvo una etapa exitosa con el Capitán América fue Mark Waid quien es más conocido por su época guionizando Flash. El primer y el segundo Flash tenían identidades secretas, Barry Allen la perdió poco antes de morir, al igual que su sobrino Wally West (por ese entonces Kid Flash), el cual al tomar el manto de su tío se presentaba publicamente con su nombre de civil ante la prensa y asociados... ¡y funcionó bien! Puede parecer simple, pero su trabajo era ser Flash y estaba enfocado a ello, así que no necesitaba una identidad secreta, podía pasear por la ciudad de Keystone como Wally y si algún villano aparecía le tomaba dos segundos ponerse su disfraz y salir a luchar como Flash. Pero un buen día llegó Geoff Jonhs y decidió devolverle su identidad secreta, borrando de paso el recuerdo en la mente de todos de que Barry Allen había sido Flash antes que él; por si a alguien le interesa lo hizo usando la magia del Espectro, que por ese entonces era Hal Jordan (y luego se quejan del mefistazo de Joe Quesada). La excusa dentro del cómic es que Zoom atacó a la esposa de Wally y la hizo perder a los gemelos que esperaba por lo que Wally descubrió lo vulnerable que lo hacía su identidad pública, mientras que en el mundo real Jonhs alegó que era para volver más interesante la historia porque todo se trataba de Flash, mientras que cuando no traía traje sólo lo veíamos por ahí comiendo o platicando. Pero si llevaba ya 15 años siendo Flash con su nombre real, ¿realmente es una excusa valida?
Y luego vienen y hacen lo mismo con Mujer Maravilla, que originalmente sí tenía identidad secreta (Diana Prince), pero que desde que inició la Era Moderna del Cómic se había convertido sólo en Diana, la emisaria de la isla de Temyscira y realmente no necesitaba ser otra cosa, porque nunca fue una mujer común que un día descubrió que tenía poderes y decidió hacerse superheroína. No, es una guerrera de nacimiento criada para eso y enviada como embajadora al mundo del hombre, ¿para qué quiere una mujer así llevar una segunda vida? ¿No basta con ponerse un abrigo y lentes oscuros el día que quiera ir al parque o salir con el galán en turno?
Y no sólo en DC se cuecen habas, también en Marvel le han dado identidad secreta a Thor en tres ocasiones y sigo sin entender la necesidad de eso... ¡Es un dios nacido para la guerra, carajo! Y puedo poner muchos ejemplos más de quienes no creo que necesiten una identidad secreta (Guy Gardner, Wolverine, Punisher, Aquaman), de quienes sí (Capitán Marvel, Robin, Powergirl, Ghost Rider) y de quienes la perdieron sin que les causara problemas o sencillamente ya no la necesitan en su vida actual (Hulk, Kyle Rayner, Swamp Thing, Hawkman)... y mejor ni meternos en casos más complejos como el de Daredevil. Ustedes qué opinan, les gustan o no las identidades secretas, qué etapas y con qué personajes les han gustado los desenmascaramientos y también, si sólo se pudiera escoger una opción ¿preferirían a todos sin identidad secreta o todos públicos?. Cómo la ven.






