¡CÁLLESE!
Un
saludo a toda la gente bonita que visita este blog y también a la
gente fea, que aquí tratamos a todos igual... igual de mal. Hoy
empezaremos con DC Comics y uno de sus dos pilares: Batman. Como les
decía en la Semana de Superman, cuando Jeph Loeb dejó de guionizar
al azuloso se mudó a la familia del murciélago y lo hizo con el pie
derecho, acompañado del dibujante fan-favorite y presidente de
Wildstorm, Jim Lee, para juntos traernos la impactante saga Hush.
Comenzó con el número 608 de Batman, correspondiente a diciembre de
2002 y duró 12 ejemplares, concluyendo en septiembre del año
siguiente. Es una historia llena de acción, hecha a la medida para
el estilo tan dinámico de Lee y comienza con una batalla entre
Batman y Killer Croc, con una imagen más bestial que antes, para que
después el murciélago se tope con Gatúbela, que anda (al parecer)
en uno de sus robos habituales; la persecución no termina bien para
nuestro héroe, que se mete tremendo madrazo que casi lo mata. Hasta
ahí podría parecer una saga violenta y nada más, pero si bien la
cuota de pelea está cubierta, la narrativa nos va conduciendo por
otro lado, pero como siempre les advierto que tendré que revelar
detalles específicos de la trama, así que si no quieren saberlos y
comprar los cómics para enterarse, es momento de dejar de leer.
Última oportunidad que voy a empezar: Gatúbela no estaba robando
por gusto (como acostmbra) sino manipulada por Poison Ivy; Batman,
con todo y el golpe casi mortal que recibió -y del que se recuperó
gracias a la intervención de un viejo amigo de Bruce, el reconocido
cirujano Thomas Elliot- se deja convencer por la gata y hasta se
quita la máscara frente a ella... claro, después de que Catwoman le
aflojó las tortas... y la verdad quién podría culparlo. El
murciélago ayuda a su amante a perseguir a la Hiedra, enfrentando al
propio Superman en el proceso, que también estaba controlado por la
villana. Cuando todo parece haber terminado y Bruce y Selina serán
una pareja normal, el doctor Elliot es asesinado por el Guasón, lo
que pone loco a Batman y casi mata a su archienemigo, pero consigue
entrar en razón gracias a Jim Gordon. El desfile de villanos no
termina, en los siguientes capítulos aparecen el Acertijo, Ra's al
Ghul, Talia, el Espantapajaros y Lady Shiva, también aliados como
Nightwing y la Cazadora... más o menos, porque esta le mete sus
trancazos a Gatúbela. Todo esto mientras un sujeto fornido,
totalmente vendado y cubierto con una gabardina aparece en las
sombras como la mente maestra tras todos los recientes ataques. El
clímax de la trama llega cuando Robin (Tim Drake) es secuestrado
por... ¡¿Robin?! Sí, el difunto Jason Todd, que busca vengarse de
su mentor por haberlo dejado morir.
La pelea es bastante emotiva,
pero no es lo que parece, Jason en realidad es Clayface, pero ¿cómo
sabía los detalles de la vida privada de Batman? Ah, pues eso nos
lleva a la conclusión de la saga, donde descubrimos que Hush, el
hombre de las vendas, es realmente el difunto doctor Elliot, que hizo
que el mencionado Clayface tomara su rostro y fingiera su muerte. El
viejo amigo de Bruce no era tal sino que llevaba años odiándolo por
ser el hombre exitoso que él siempre quiso ser, revelando de paso
sus crímenes pasados, incluyendo el asesinato de sus padres para
cobrar su fortuna. Batman logró vencer al villano, curiosamente con
la ayuda de Harvey Dent, que se había curado interna y externamente
gracias a una cirugía realizada, irónicamente, por el doctor
Elliot. Hush fue un éxito de ventas para DC, por el argumento tan
espectacular, pero sobre todo por el dibujo y rediseño de personajes
de Jim Lee, que durante el resto de la década marcó un estilo para
representar a Batman, con cuerpo voluminoso, orejas cortas en la
máscara, capa menos segmentada y botas de suela ancha y detallada... también le regresó los calzones de fuera, que llevaba rato sin usarlos así. Si
bien es una serie saturada de personajes invitados y giros confusos
-manías que Loeb repetiría con frecuencia en otros trabajos-, la
crítica en general la favoreció y no falta quien la considera una
de las mejores historias del Caballero de la Noche. Personalmente,
creo que es muy buena, aunque quizá sí entra en la categoría de
palomera. En cuanto a las consecuencias de la saga, hay que empezar
por Harvey Dent, que con su nuevo rostro quiso reformarse e incluso
se volvió socio de Batman por un tiempo, aunque al final se deformó
de nuevo y volvió al mal camino. La relación amorosa entre el
murciélago y la gata se rompió al final del arco argumental, pero
al se perdieron el asco y recientemente vimos que aun se prestan sus
cositas. Dato curioso: años después revelaron que aunque Gatúbela
sabe la identidad secreta de Batman, tiene un bloqueo mental que le
impide revelarla. El Acertijo resultó ser quien descifró que Bruce
Wayne era su archienemigo y se lo reveló a Hush, para convertirse en
su socio durante todo este asunto, sin embargo el murciélago
consiguió engañarlo para conservar el secreto como su placer
personal; en un giro extraño, el Acertijo también intentó
reformarse, ser una especie de detective privado y durante ese tiempo
seguía conociendo la identidad de Batman, pero después dieron a
entender que su mente era un caos y ese recuerdo es ambiguo. El
asunto de Clayface imitando a Jason Todd fue retomado en los eventos
de Crisis Infinita, lo que llevaría a la auténtica resurrección
del ex-Robin (luego les platico de eso).
Y por último, vamos a la
consecuencia más importante: el propio Hush. Cabe mencionar que
durante la pelea final con Batman, el villano nunca se quitó las
vendas, sólo dijo ser Elliot, se rumora que Loeb planeaba continuar
la saga y habría un giro más en la identidad del maloso, pero esa
secuela nunca vio la luz y no lo sabremos a ciencia cierta. En su
siguiente aparición, los editores establecieron oficialmente a Hush
como Thomas Elliot e indagaron otro poco en su pasado y motivaciones,
pues ya no le bastaba con vencer a Batman (atlética y mentalmente
eran casi iguales) sino que también quería derrotar a sus villanos
para establecer su superioridad, pero el Guasón no fue presa fácil
y casi le cuesta la vida; lo que pasó es que el payaso le implantó
un marcapasos a Elliot con el que podría hacerle explotar el
corazón... inches bromitas del Joker; se convirtieron en enemigos
jurados. Hush quiso volverse aliado de Batman, a cambio de que lo
dejara matar a los criminales ya que él no se atrevía, lo cual ya
deben imaginar no le hizo gracia al murciélago. Tras esto parecía
el final del personaje, pero faltaba un último y extraño giro, pues
Hush se hizo una cirugía plástica para ser igual a Bruce Wayne... y
cuando digo “se hizo” no me refiero a que la pagó sino que él
mismo se operó la cara ayudado de un bisturí y un espejo. Buscaba
tomar posesión de la fortuna de su ex-amigo para destruirla, pero ya
de paso secuestró a Gatúbela y le arrancó el corazón... ¡en
serio! Se lo quitó y la mantuvo viva con aparatos, pero el
verdadero Bruce lo derrotó y recuperó el órgano faltante. La gata después se vengó de Elliot
bloqueando el acceso a su dinero personal, pero un evento tan
traumático dañó a Selina bastante. Estos acontecimiento
coincidieron con el megaevento Batman RIP, así que Bruce desapareció
y Hush intentó tomar su lugar permanentemente, sin saber que eso era
lo que quería Dick Grayson, para que nadie notara la ausencia de su
padre y mentor. Al final, le quitaron el control de la fortuna Wayne
y la psicótica Jane Doe le arrancó la cara... asqueroso. Hush acabó
como todos los de su tipo en el Asilo Arkham y su última
participación fue en la miniserie Gates of Gotham, como
representante de una de las grandes familias de la ciudad. En México,
estoy seguro de que Editorial Vid publicó la saga Hush y me parece
que también la siguiente aparición del villano (su pelea contra el
Guasón), mientras que Televisa sacó recientemente Gates of Gotham.
Eso es todo por ahora, la próxima semana veremos algo de Marvel,
este fin de semana Nalgas Frías y ya viene el Mes de Vengadores y
Hombres X. Adiós.


